6 consejos y hábitos fáciles que puedes hacer para reducir el consumo eléctrico en tu hogar

6 consejos y hábitos fáciles que puedes hacer para reducir el consumo eléctrico en tu hogar

Aquí reunimos 6 consejos que te pueden ayudar a reducir el consumo eléctrico en tu hogar sin hacer mucho esfuerzo. Es sólo cuestión de conocerlos:

Aunque no lo creas, a pesar del aumento de la población mundial el consumo eléctrico está siendo cada vez menor en comparación con generaciones anteriores. Esto se debe a que las nuevas tecnologías son más eficientes cada vez y con ello, más favorables al medio ambiente.

Sin embargo, aquí están algunos consejos y hábitos positivos para reducir aún más el consumo en nuestras casas:

1-. ¿Qué electrodomésticos comprar?
Bombillas tipo LED

Bombillas tipo LED – Iluminación LED

Aunque doy por hecho que esto ya lo haces, lo pongo aquí para reafirmarlo: las nuevas tecnologías, en general, son más eficientes. Es decir, utilizan menos recursos energéticos para realizar la misma función que sus versiones anteriores.

  • Los televisores LCD (cuya iluminación funcione tanto con lámparas fluorescentes o con LEDs, de preferencia estos últimos) son más eficientes en hasta un 50% que los televisores Plasmas o televisores de rayos catódicos.
  • Las bombillas LEDs son sin duda las más eficientes, aunque costosas en su adquisición, pero si tienes el dinero no te arrepentirás de comprarlas. También puedes decantarte por las lámparas de bajo consumo (que funcionan con cátodos fríos) que aunque no son tan eficientes como las LEDs, sí que superan en economía a las calurosas bombillas incandescentes.
2-. ¿Aún no te cambias a gas?
Calentador eléctrico

Evita calentadores eléctricos.

Todo lo que puedas calentar utilizando fuego y gas en vez de metales calientes o lo que sea que utilice energía eléctrica como fuente es recomendado. “Tanto para cocinar como para calentar los ambientes, como para calentar agua, cosas de ese estilo” dice Iván Herrera, experto en temas eléctricos.

 

 

 

3-. ¿Usas acondicionador de aire?
Acondicionador de Aire

Acondicionadores de aire

Con excepción de los casos en los que el uso de acondicionador de aire es una necesidad irrefutable (leer más adelante: hábitos de uso), hay que preguntarse hasta dónde es requisito primordial de vida el uso de este monstruo de electrodoméstico. De esta forma, si no lo precisas con urgencia, un ventilador sería una gran opción. Teniendo en cuenta que el ahorro de este último en relación con el acondicionador de aire es de entre un 20% y 50%. Por otro lado, el consejo para los que piensan comprar uno es adquirir de aquellos que utilicen menor trabajo del compresor.

Hábitos de uso:

1-. El uso del Acondicionador de Aire:
Ahorro del 40x100

Ahorro del 40%.

Si el uso del acondicionador de aire es indispensable, en este caso es bueno que sepas que la temperatura de la habitación y la manera de mantener el aire concentrado allí, serán primordiales para variar el consumo energético:

  • Mantener funcionando el acondicionador de aire a una temperatura de 24° a 25° representa un ahorro de un 40% en el consumo si lo tenemos, por ejemplo, funcionando a 16°. Entre más temperatura le pidas que baje a tu habitación, más trabajo le pides que realice, más recursos utiliza.
  • Evita abrir y cerrar las ventanas y puertas con frecuencia, y por favor, no dejes las puertas o ventanas abiertas mientras está funcionando el acondicionador de aire. Hacer esto hará que entre aire caliente a la habitación, lo que subirá la temperatura ambiente a la misma y le pedirá al aparato que vuelva a bajarla.
  • Apaga el aire de 15 a 30 minutos antes de salir por fin de la habitación. Si ya te vas a marchar es mejor apagarlo antes, que suba un poco la temperatura y de una vez te vayas climatizando con la temperatura en el exterior y así evitar posibles estornudos molestos.
  • Evita apagarlo y encenderlo con frecuencia. El acondicionador de aire no es un televisor. Cada encendido de este electrodoméstico disparará un pico de corriente tan alto que te asustaría ver en tu factura si te lo muestran. Además de que el aparato tendría que trabajar más, puesto que durante el tiempo que estuvo apagado la habitación volvió a calentarse y otra vez tendría que bajarle la temperatura. En este caso es mejor subirle un poco la temperatura desde el control y/o ponerlo a dormir (si tiene la función), en caso de tener que marcharte por pocas horas o que estés muerto del frío.

2-. El uso del refrigerador:
Refrigerador

Evitar las puertas abiertas.

Para utilizar el refrigerador de manera correcta, el consejo va enfocado al mismo concepto del acondicionador de aire. Evita desperdiciar el trabajo que el electrodoméstico ya ha hecho:

  • Evita abrir y cerrar la puerta del refrigerador con frecuencia, y por favor, otra vez, no la dejes abierta por tanto tiempo. Es la misma razón que la de las puertas y ventanas de una habitación enfriada por el acondicionador de aire. Imagina que intentas montar una caja de medio kilo en una repisa que está a un metro de tu cabeza, sólo que no tienes adónde subirte para hacerlo y adivina qué, no hay repisa. Intentar en punta de pies subir algo a una repisa que no existe, eso siente el refrigerador con la puerta abierta. Trata y trata de enfriar y no lo lo logra. Y cada vez que trata usa recursos energéticos.
  • No metas comidas calientes a el refrigerador. Si lo haces, procura que sea una “súper urgencia”. Si debes meter una comida caliente, y no hay urgencia, espera a que se enfríe lo suficiente (que alcance la temperatura ambiente) para hacerlo.
  • Puedes aprovechar el frío que “libera” la comida que tenías congelada al descongelarla dentro del refrigerador. Eso implicará que el refrigerador deba trabajar menos para mantener su temperatura por defecto.
3-. Cuidado con las cargas fantasmas:
Cuidado con las cargas fantasmas.

Cuidado con las cargas fantasmas.

Reduce las cargas fantasma. ¿Puedes creer que en promedio, el 75% de la electricidad que consumen los electrodomésticos se produce mientras éstos están apagados? Aquí los ejemplos:

  • Reproductor de DVD (10 watts)
  • Sistemas de audio (24 watts)
  • Computadores portátiles (50 watts)
  • Computadores de escritorio y sus pantallas (12 watts)
  • Microondas (5 watts)
  • Cafetera (2 watts)
  • Impresoras (10 watts)
  • Decodificadores de televisión (30 watts)

Para esto, puedes recurrir a programadores eléctricos, a reguladores y/o multiconectores eléctricos para tener el control del suministro energético que reciben tus electrodomésticos. Esto para evitar desconectar y conectar a cada momento algún aparato que dejes o empieces a utilizar.

Las imágenes son cortesía de Pixabay

 

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