4 razones por las que no pierdes peso

4 razones por las que no pierdes peso

Luego de llevar días, semanas, hasta meses privándote de todo y sufriendo, a veces sin motivo aparente, al final no logras terminar de quemar la grasa que deseas. ¿Por qué?

En este artículo exponemos 4 posibles razones que impiden que las personas logren bajar de peso, aun cuando hayan empezado numerosas dietas. Además de estos hábitos equivocados, también mencionamos las 4 posibles soluciones a estos problemas.

1 Pasas hambre con tu dieta

“Si deseo perder peso, voy a tener que pasar hambre”, o mejor “¿Por qué no quieres comer, estás haciendo dieta?”. Las personas suelen tener el pensamiento popular que relaciona a las dietas con abstenerse de comer, pero esto está totalmente equivocado. Pasando hambre, es más difícil elegir con precisión qué es lo que debemos comer y esto nos puede llevar a probar e ingerir cualquier cosa.

La solución: no es correcto pensar que la frase “hay que reducir calorías” significa que cuanto menos de éstas consumamos, mejor. Hay que tener en cuenta, tal como el Dr. Charles lo deja bien claro en su programa para quemar grasa, aspectos físicos como nuestro peso y altura, además de las actividades diarias que realizamos.

2 Comer pollo a la plancha y verduras hervidas por todo el día

Que quede algo claro, cuando nos ponemos las cosas duras a nosotros mismos, será más fácil quebrarnos. Es así de simple. Una dieta tan estricta termina por convertirse en una tortura y te pasarás todo el día tratando de suprimir el deseo de ingerir esas cosas deliciosas que sabes que “no puedes comer”. Difícil no romper una dieta en semejante situación, ¿cierto?

La solución: hay miles de platos saludables que son bastante ricos y fáciles de preparar. En el libro cocina metabólica ya vimos esto y la manera cómo podemos darle vuelta a nuestra dieta para que el plato sea más atractivo y apetecible :). Recuerda que disfrutar de lo que comemos es básico para mantener la dieta.

3 Tu nevera y tu despensa no te la ponen fácil :/

A veces es por presupuesto, otras por procrastinación y otras por desorganización. En definitiva, suele pasar que al abrir la nevera o la despensa nos encontramos con esos pasteles, ese delicioso chocolate, esa pizza congelada, o peor aún, cuando abres te das cuenta de que está vacío y no tienes nada que comer.

La solución: no importa si te duele o no, saca de la nevera y despensa todo lo que no tenga que ver con tu dieta. Saca al enemigo de tu casa. Programa un día a la semana para llenar tu despensa de lo que te sirve. Recuerda que en tu casa, la dieta empieza en la nevera.

4 No duermes de la manera adecuada

Dormir poco o dormir mal (sueño interrumpido con frecuencia durante la noche) hace que disminuya la cantidad de leptina, la hormona que nos produce la sensación de saciedad, y aumente la grelina, la hormona que se encarga de abrirnos el apetito. Esto hace que acabes comiendo más, porque el cuerpo no descansado necesita más recursos energéticos para mantenerse.

La solución: no debes descuidar tus horas de descanso.

(Vía Men’sHealth) (Créditos de la imagen)

 

Quizás también te puede interesar:

Conversasiones en Facebook

Comentarios